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domingo, 18 de octubre de 2009

Le hice una paja en el coche a mi marido

Hola chicos y chicas, cómo estáis?

Después de esta nueva aventura y haberme mudado a blogger... os sigo contando una de mis historias. Me sucedió el viernes.

Estuve cenando con mi marido. Sí, es extraño, pero con mi marido a solas. Hacía mucho tiempo que no nos dábamos un homenaje en este sentido. Bien, cenamos, bebimos y charlamos. Después estuvimos tomando un par de copas más en un pub al lado del restaurante.

Terminamos los dos con un pedo monumental, especialemente yo, que hasta me mareaba.

Ya en el coche, metidos dentro y antes de arrancar empezamos a besarnos. A mí siempre me ha puesto cachonda la manera de besar de mi marido, de manera que cuando empezó hacerlo me puse caliente. Me tocó los pechos. Era extraño porque con tanto viaje y esas cosas hacía mucho tiempo que no le sentía.

Me apretaba los pechos y me los tocaba por debajo de mi vestido, acariciándome los pezones. Entonces llevé mi mano a su polla. Dios¡¡, la tenía dura... Ya no recordaba lo dura que la tiene mi marido... Me excité aun más... Se la saqué y empecé a meneársela mientras seguíamos besándonos y él seguía tocándome mis pechos.

Por la complejidad de mi vestido a mi no se me podía meter mano, así que aunque él insistió en querer tocarme, le dije que no. Que hoy le tocaba a él. Le pregunté qué quería que le hiciera. Si quería que le hiciera una paja o bien que se la chupara.

Me contestó que le daba igual pero que le tocara. Buff, me puse más cachonda y empecé a chupársela. Mientras lo hacía le decía que se corriera... Se la chupé cada vez más fuerte, más salvaje, se la mordía... Después me retiré un poco y mirándole primero a él a la cara y luego a su polla, seguí machacándosea con fuerza hasta que se corrió por todo el coche.

Buff, hacía tiempo que no pasaba una situación tan como de niños pequeños con mi marido.
Hoy estamos genial.

Voy a ver si me folla cuando venga como tiene que ser.

Os sigo contando.

Besos

Aurora.

domingo, 30 de agosto de 2009

Me follaron por el culo

Hola,
El sábado estuve en un local de copas después de una boda que tuve. Fui por mi cuenta y me pasé a ver si había algún amigo mío. Cuando llegué no había nadie conocido así que me encontré sola en el garito y decidí, ya que estaba allí, tomarme una copa. Llevaba un pedo bastante grande ya que en la boda me puse fina a cava. Me daba morbo estar sola en el local tomándome una copa sola. Había mucha gente y yo, fantaseaba con la idea de que alguien me entrara. De hecho, decidí, que si alguien se lo curraba, me lo follaría esa misma noche.
Llevaba puesto un vestido precioso rojo, de noche, bastante corto. No llevaba sujetador y a veces, sé, que se me notaban los pezones a través del vestido. Piernas al aire sin medias. En serio típica imagen porque yo lo veía, que la gente estaba deseando follarme.
Como digo, llevaba un pedo monumental y me puse a bailar en plan sensual por el bar. Sola, sintiéndome libre y cachonda… Los tíos bailban conmigo y se acercaban hasta que hubo uno que me dijo – Estás para follarte por el culo -
No estaba bueno, de hecho era más bien normal, pero me excitó muchísimo que me dijera eso. Así que le contesté – Por qué no me follas entonces, no llevo sujetador, estoy cachoda y tampoco llevo tanga -
Fue una cosa rápida. Resultó ser amigo de alguién del bar así que me cogío de la mano y me llevó a una especie de sala privada del bar. Donde guardaban las bebidas y todo eso. Vamos, un almacén.
se bajó los pantalones y se sacó la polla empalmada total. Me di la vuelta, me levanté el vestido y dejé que me follara. Primero me folló por el coño y después me la metió por el culo. Me agarraba las tetas mientras. A mí me dolía un poco pero me daba mucho placer. Me sentía sucia, puta, usada… me encantaba. Se corrió en mi culo. Me di la vuelta, me bajé el vestido y me arrodillé para chupársela. Tuve que volver a empalmársela ya que se le estaba quedando flácida… y se volvió a correr en mi boca.
Después de eso, me fui a casa. A dormir sola, claro, dado que mi marido este fin de semana tampoco estaba.
Un beso. Aurora